La capacitación no llega a quien manipula
Se forma al área ambiental, no al personal de aseo, cocina, bodega o mantenimiento, que es quien decide dónde va cada cosa.
Empresas · Cultura organizacional sostenible
Convertimos la política ambiental de tu empresa en comportamientos que se pueden observar y medir. Formamos al equipo por rol, activamos la participación y comparamos el antes y el después para saber si realmente mejoró la separación en tus sedes.
Casi todas las organizaciones ya tienen puntos ecológicos, señalización y una política ambiental escrita. Lo que falta suele ser lo mismo en todas.
Se forma al área ambiental, no al personal de aseo, cocina, bodega o mantenimiento, que es quien decide dónde va cada cosa.
Una activación aislada puede mover la conversación durante unos días sin necesariamente instalar un hábito.
Sin línea base ni medición posterior, el programa se evalúa por asistencia y fotos, no por lo que cambió en la caneca.
Se arma a la medida del número de sedes, de los turnos y de qué tan lejos está hoy el equipo de separar bien. No es un catálogo cerrado.
Contenidos distintos para personal administrativo, operativo y de servicios generales. Presencial en sede o virtual, según turnos y dispersión del equipo.
Jornadas, retos internos y semanas de sostenibilidad, diseñados para dejar comportamiento instalado y no solo asistencia.
Piezas, recordatorios y señalización de los puntos de separación según el código de colores vigente.
Personas formadas, cobertura por sede, participación en actividades y evolución de la calidad de separación.
Este servicio combina EcoAcademia, para desarrollar capacidades, y Voz Activa, para movilizar participación y comunicación. Si el programa también incluye operación de recolección, se integran RecyTech y Cierra el Ciclo para conectar el cambio de hábito con datos reales de la operación.
Un programa de cultura requiere una línea base para evaluar sus resultados. Definimos qué se mide antes de empezar, no después.
Estado de los puntos de separación, composición del material que sale hoy y nivel de conocimiento del equipo.
Personas formadas, cobertura por sede y turno, asistencia y participación en cada actividad.
Cambio en la calidad de separación y en el material efectivamente aprovechable, comparado contra la línea base.
Cuando el programa incluye recolección operada por Amazóniko, el resultado se cruza además con el registro de peso y clasificación de cada ruta.

Recorrido por sedes, revisión de los puntos de separación y del material que sale hoy.
Definimos contenidos por rol, calendario, sedes, turnos y los indicadores con los que se va a evaluar.
Formación, activaciones y comunicación interna, en el calendario acordado.
Informe con participación, resultado contra la línea base y recomendaciones para el siguiente período.
Puede implementarse de forma independiente a la operación de recolección. El calendario se define según sedes, turnos, número de personas y profundidad del programa.
Definimos con claridad los límites del servicio antes de iniciar.
Sí, y en organizaciones con turnos o varias sedes suele ser la única forma de cubrir a todo el equipo. La recomendación es mezclar: virtual para lo conceptual, presencial para el personal que manipula el material directamente.
Se define en el alcance. Se puede empezar por una sede piloto con línea base y medición, y extender con el resultado en la mano, que además es un argumento útil para el presupuesto del año siguiente.
Sí, es uno de los formatos más solicitados. Una activación puntual puede abrir la conversación, pero requiere formación y medición antes y después para consolidar cambios de hábito.
No. Se puede contratar solo el programa de cultura. Si Amazóniko además opera la recolección, la medición del resultado es más precisa porque se cruza con el peso y la clasificación reales.
Depende del número de personas, sedes, turnos y componentes incluidos. Cuéntanos esos cuatro datos en la cotización y preparamos una propuesta.
Los soportes de participación y formación se definen en la propuesta según el alcance del programa. Antes de iniciar dejamos claro qué evidencia recibirá la empresa al cierre.
Cuéntanos cuántas personas son, cuántas sedes y qué han intentado antes. Con eso proponemos el alcance.